Juan Zelada: Soul, elegancia y la redención del Cine Bogart
"Tension and Release": El viaje orgánico de un artista madrileño que conquistó Londres para reinar en casa
A golpe de martes en Madrid siempre hay grandes planes que llevar a cabo, pero no éramos conscientes de sus dimensiones. Días antes nos llegó una propuesta para cubrir el concierto de Juan Zelada en la sala Babylon y os juro que de entrada creía no haber escuchado nada de este músico y ni me sonaba el nombre de la sala; resultó que en cuanto lo googleé ya me di cuenta de que estaba equivocada en ambas cosas: a él lo había escuchado y la sala había cambiado recientemente de nombre. Rebautizada, se ha convertido en esta nueva era en la reina de las salas del jazz, blues y música electrónica de la ciudad que nunca duerme.
Resulta ser el “Upper Room” del Teatro Arniches / Magno, un lugar que respira lujo, ritmo y experiencia por los cuatro costados. Este sitio abrió sus puertas en el año 1925 como “SALÓN MADRID”, y estaba destinado a “la presentación de variedades cultas de mérito extraordinario”. En los años 70 cambió de nombre y se conoce desde entonces como el CINE BOGART. Fue conocido con distintos nombres y ocupaciones y, claro, es más que un espacio de ocio: es un símbolo de la historia cultural de la ciudad. Este edificio ha sido testigo de generaciones de arte, música y espectáculo. Hasta vivió en él una “asociación okupa” unos años.
En la actualidad alberga, dependiendo de si es un espectáculo de pie o con butacas y mesas, varias salas y un aforo oscilante. Es un cabaret con anfiteatros, altura de techos foseados impresionante y con una acústica maravillosa que es lo más importante para estos shows.
El concierto era la presentación del nuevo álbum de Juan Zelada titulado "Tension and Release", que recupera su sonido más atemporal y elegante con tintes de soul, groove y una fusión perfecta entre lo retro y lo fresco. Tras una década de trayecto por el Reino Unido, donde consiguió éxitos en la BBC y tocó en los escenarios más importantes del continente, Zelada regresa a su país para terminar de consolidar una carrera que huye de las modas pasajeras. En esta nueva fase, el músico madrileño, que posee una de las voces más singulares del panorama musical nacional, nos invita a un viaje por la música americana de los 70 fusionando folk, soul y alma en un ambiente íntimo pero arropado por unos músicos excepcionales que convierten el concierto en una experiencia envolvente. Debo decir que por momentos me recordó a Paolo Nutini; su sonido orgánico y natural le ha valido el reconocimiento de la crítica y, por supuesto, el del público. Hasta en algún sitio leí que el mismísimo Sir Paul McCartney se ha declarado fan o que le gusta algún tema suyo: nivelazo.
Sobre el escenario combina voz, piano y groove con una naturalidad que engancha desde el primer tema. Su directo es cercano, dinámico y lleno de matices, moviéndose entre la energía y la emoción con total fluidez. Claro que, acompañado de esa banda, tampoco se hace extrañar. Entre otros, a la trompeta Marcos Ortega, al bajo Adrián Bartó, con la armónica Raquel Vega, pero me estaba resultando una cara conocida el batería hasta que me di cuenta de que era Miquel Ferrer, que le había dado clase de dicho instrumento a mi hijo durante un tiempo y es un grande. Otro músico vecino de la Sierra y amante de los animales que me alegró gratamente verle por fin tocar en un bolo y, sobre todo, verle disfrutar así mientras toca, alegrándose cuando a Zelada o a otro compañero le salían perfectas unas notas difíciles o un solo.
Cuando iba a tocar "After All", el tema que abre el disco, nos contó que era una canción que había surgido después de la DANA, el inicio de la guerra de Ucrania y demás miserias. En mi opinión, uno de los temas más bonitos del álbum. Entre los asistentes, la gran mayoría público “Midcentury” y bastantes con hijos adolescentes presentes. Me encanta cuando los padres y los hijos se acompañan mutuamente; seguro que días antes esos padres presenciaron conciertos de música urbana, indie o pop. El intercambio de gustos y energías es imprescindible y algo impensable, salvo excepciones, en nuestra época.
Cabe destacar la presencia de las sobrinas del músico en la primera fila cantando todas y cada una de las canciones; una maravilla ver los guiños y dedicatorias de canciones desde el escenario por parte de un orgulloso tío. Tira de guitarra acústica para tocar "I Can’t Go It Alone", un tema que compuso en la pandemia y que, como él bien dijo: ahí nos fuimos todos al carajo. Pasamos por ritmos brasileños, reggae, amalgama de poderío, lujo ibérico.
Durante la actuación aparecieron dos invitados de lujo: el primero de ellos fue Litus, para cantar el único tema en castellano incluido en este último trabajo de estudio de Juan que se llama "Paracaídas" y que compuso mientras vivía en el norte; es el tema más pop, lento, buena onda y, desde luego, diferente de todo su repertorio. La otra invitada es la magnífica Aurora García, cantante de Aurora and the Betrayers, una de las grandes voces de la música negra española; es como una mezcla de Tina y Amy, flipante, de verdad. Posee sobre el escenario una personalidad arrolladora capaz de despertar las emociones más fuertes.
Desde luego, un concierto para dejarse llevar. Ritmo, sensibilidad, clase y personalidad en estado puro. De este último trabajo Zelada dice que sufrió todo un proceso creativo, vital, con muchos cambios y adaptándose al camino, liberándose de los dramas e incertidumbres de la vida cotidiana y el contexto hostil actual. De buscar refugio, alegría y sentido en las canciones; y puede ser que estas sean atemporales, sin edulcorar, en grabaciones orgánicas con amigos. Vamos, de tomarse las cosas tal y como vienen. Seguro que es un gran paso hacia la madurez emocional y musical de este artista.
Entre canciones, muy hablador, agradece el buen trabajo de los músicos que le acompañan, a los ingenieros y resto de profesionales. Y hace referencia también a que ahora utiliza el campo como desahogo, que “pasea perras” dijo entre risas, y que alude a ponderar las cosas bellas y sencillas de la vida. Buscó la apoteosis final con un tema que le ha hecho grande perteneciente a "Be Somebody" para hacernos bailar como posesos, "Get Together", que os aseguro que este tema en directo es una verdadera fiesta con muchas palmas, mucho soul, mucho inglés bien cantado con un estilo muy heterogéneo al estilo de la película Los Pecadores. Se disculpa porque no van a estar disponibles los vinilos de "Tension and Release" hasta verano por un fallo suyo. No pasa nada Juan, seguro que tus fans presentes en este conciertazo te lo perdonarán todo.
Saludos y que la música en vivo no pare nunca.

