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Promosapiens: 25 años haciendo que la música llegue a donde tiene que llegar

Texto: Diego Añon
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De los faxes a los algoritmos, de las radios a las playlists: la historia de quienes llevan un cuarto de siglo sosteniendo la parte menos visible —y más necesaria— de la industria.

En la música casi todo cambia, pero muy pocas cosas duran. Por eso, cuando un proyecto cumple 25 años, no se habla solo de tiempo: se habla de oficio, resistencia y de estar ahí cuando todo se mueve. Promosapiens acaba de soplar 25 velas —26 ya en este 2026— y su historia es, en realidad, la historia de cómo ha cambiado la promoción musical en España… vista desde la trastienda.

Hubo un tiempo en el que los comunicados se mandaban por fax, las listas se imprimían y la radio lo era todo. Cristina Zubiburu y Víctor Pereira lo vivieron desde dentro en EDEL Music, y cuando aquella etapa se cerró, decidieron que la música merecía seguir teniendo quien la defendiera. Así nació Promosapiens en el año 2000: sin ruido, sin poses y con una idea clara de trabajo bien hecho.

Oficio antes que tendencia

En 2002 se suma Clara Alcaraz, también procedente de EDEL Music, y ese mismo año Promosapiens se convierte oficialmente en empresa. En 2015 Clara emprende nuevos caminos, pero el proyecto no se detiene: se adapta, como siempre ha hecho.

2016 marca otro punto de inflexión con la creación de Promosapiens Barcelona, un puente real entre Madrid y Barcelona y, sobre todo, un cambio de enfoque: no hay fórmulas cerradas, no hay planes estándar, hay necesidades concretas y objetivos claros. La sede estuvo dirigida por Janian Rangel, con experiencia previa en Kasba Music, reforzando una manera de trabajar más flexible, más humana y más pegada al terreno. 

 La trastienda de la música

 En estos 25 años la industria ha cambiado de piel muchas veces: formatos, plataformas, ritmos, discursos, egos y modas. Lo que no ha cambiado tanto es el trabajo invisible: el de llamar, insistir, explicar, contextualizar, acompañar y, muchas veces, traducir la música para que llegue a donde tiene que llegar.

Ese trabajo es el que sostiene Promosapiens desde hace un cuarto de siglo. El que no sale en la foto, pero hace que la foto exista. El que conecta artistas con medios, discos con historias y proyectos con oyentes. 

 Desde NoSoloEsRuido, que sabemos bien cómo funciona esta parte del oficio, solo queda decirlo claro: gracias por seguir confiando en los medios que todavía creen en contar la música con respeto, criterio y tiempo. Y por muchos años más, aunque ya nadie recuerde cómo sonaba un fax.

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