Boikot lanzan 'Los Últimos Niños' junto a Ara Malikian, segundo adelando de 'No Les Interesa'
Tras más de una década sin publicar nuevo material, BOIKOT inicia una nueva etapa discográfica que no solo marca su regreso, sino que reafirma el lugar que han ocupado históricamente dentro del rock estatal
El pasado 18 de febrero, “Toro” abrió este nuevo ciclo como un primer adelanto cargado de simbolismo y denuncia, dejando claro que la esencia del grupo permanece intacta.
Ahora, BOIKOT da un paso más en este esperado regreso y sigue desgranando su nuevo disco «No Les Interesa», con el segundo adelanto extraído del mismo, “Los Últimos Niños” que amplía su universo sonoro y discursivo, elevando su mensaje a través de una colaboración tan inesperada como poderosa junto a Ara Malikian, en una pieza que trasciende lo musical para convertirse en una declaración artística y política.
“Los Últimos Niños” es una canción que nace del dolor y la necesidad de nombrar lo innombrable. A través de la imagen devastadora de una madre sosteniendo a su hijo muerto, la canción recorre el horror de la guerra y señala a una humanidad que parece haber perdido la piedad, la justicia y la memoria.
Con una letra cruda y profundamente poética, el tema se convierte en un grito contra la barbarie, contra la indiferencia y contra el silencio cómplice que permite que los más inocentes paguen el precio de unos conflictos sustentados en intereses económicos, religiosos, colonizadores e imperialistas.
“Los Últimos Niños” arranca como un rap aguerrido para desembocar en un rock épico y emocional. Con una producción intensa y muy cuidada, el tema se apoya en una poderosa orquestación, que encabeza el violín del maestro Ara Malikian, y que aporta una sensibilidad que dota de una dimensión aún más profunda a este lamento colectivo. “Los Últimos Niños” no es solo una canción: es un recordatorio de que cada niño muerto en un conflicto es también una derrota de toda la humanidad.
Además del aporte, mágico y certero, del violinista Malikian, la canción adapta, en su parte rapeada, un poema del escritor y músico Kike Babas y cuenta en los coros y la orquestación con la sabia mano del creador de óperas rock, Joaquín Padilla.

