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ATZUR: El baile que no pide permiso

Por Redacción NoSoloEsRuido
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Hay discos que te exigen que te sientes en el sofá, cierres los ojos y les entregues el cien por cien de tu atención bajo amenaza de perderte algo. Con "HUMBLE", el segundo asalto de ATZUR, la historia es otra muy distinta.

El dúo formado por Patricia Narbón y Paul Ali ha conseguido algo que parece sencillo pero que es dificilísimo: facturar un álbum de una calidad exquisita que, a la vez, se siente ligero y orgánico. Es música que te permite seguir con tu vida, que te acompaña mientras haces cualquier otra cosa, hasta que de repente te descubres a ti mismo moviendo las caderas o marcando el paso sin haberlo planeado.

El arte de la contención emocional

 Lo que nos proponen en este trabajo es un viaje por el alt-pop y el hyper-pop, pero huyendo de la histeria o el ruido gratuito. La mayor parte del tiempo, el disco transita por ritmos electrónicos a medio tempo, una cadencia que te levanta el ánimo de forma natural, sin necesidad de volverte loco ni de forzar el clímax.

 Pero si hay un momento donde el álbum se detiene a mirarte a los ojos es en el track 5: "getting better". Es una pieza que baja las revoluciones y te susurra al oído, arrancando con un piano que marca el pulso de lo que podría ser una balada electrónica perfecta. Lo más valiente de este tema es que, por momentos, parece que va a estallar para saltar a lo loco a la pista de baile, pero no lo hace. ATZUR decide contener a los "caballos", evitando el truco facilón de romper el ritmo para meterse al público del directo en el bolsillo.

 Un puente entre décadas

 En ese respiro que es "getting better", Patricia juega magistralmente con las armonías vocales, recordándonos a esas grandes voces femeninas de los 80 o los 90 que firmaron algunas de las mejores baladas del siglo pasado. Es un punto y seguido necesario, un descanso cinematográfico que nos prepara para recuperar el ritmo poco a poco en los temas que vienen después.

 "No es un disco que necesite que te detengas para disfrutarlo; es un disco que te empuja a moverte mientras lo haces. Una rebeldía que no necesita gritar para hacerse notar."

 Ya no son solo aquel dúo de pop épico de sus inicios; ahora hay capas de rap, pinceladas industriales y una producción mucho más valiente que no busca la perfección matemática, sino la conexión emocional. Al final, lo que te queda es la sensación de haber escuchado un disco honesto, divertido y, sobre todo, muy vivo.

 Veredicto NoSoloEsRuido: "HUMBLE" es el disco perfecto para los que buscan una electrónica que acaricie antes de golpear. Un trabajo que te alegra el día sin exigirte nada a cambio, demostrando que ATZUR ha encontrado su sitio en ese lugar privilegiado donde el baile y la introspección se dan la mano.

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