Comic Sans: La épica de las cosas que salen mal
Guitarras gruesas y precariedad generacional en un inventario de derrotas cotidianas que transita entre el Midwest Emo y la cruda realidad social
Comic Sans son la prueba de que el error es el mejor combustible creativo. El cuarteto donostiarra —Manza, Mickele, Diego y Ander— presentan «Todas las cosas que nos salieron mal», un disco donde su Midwest Emo de siempre evoluciona hacia un castellano directo que suena a costumbrismo friki y precariedad generacional bajo la producción de Santi García y el sello BCore.
Este nuevo trabajo se siente como un puñetazo de realidad comprimido en apenas 30 minutos. A través de sus 10 canciones, la banda despliega un inventario de movidas cotidianas donde el lado más técnico se abraza con la urgencia del pop-punk. Es un álbum que va al grano, sin rellenos, grabado en los estudios Ultramarinos para sacar ese sonido crudo que ya es marca de la casa.
Urgencia, celeridad y guitarras «gruesas»
En las primeras escuchas el álbum sorprende porque es mucho más contundente de lo que sabíamos de ellos; tiene una sonoridad más «gruesa» que le da mucha más pegada a los temas. Es un disco rápido que transmite ese estrés que llevamos todos encima hoy en día, con un ritmo que compagina de lujo con la crudeza de lo que cuentan: la precariedad y lo que es la vida actual.
Desde la apertura con «Mantequilla y mermelada», ya se nota que estamos ante un trabajo urgente y lleno de cambios de ritmo; si te gustan las guitarras, este es el disco que tienes que escuchar. Tras el respiro de «Pégate por favor» y el toque fresco, casi power pop, de «Cosas que salen mal», el grupo hace un amago de balada en «He descubierto mi silla favorita» que estalla rápido en electricidad, metiendo un solo de guitarra que suena, sorprende y encaja a las mil maravillas.
El relato de la cruda realidad
La intensidad sigue a tope en «Godzilla vs Rayquaza» y en «Spiderman 2», pero la sorpresa gorda es «Gasolina mutante»: un tema de más de cinco minutos con cambios de ritmo constantes que por momentos suena a rock progresivo. El cierre con «Estos droides no son los que buscáis» es un relato brutal sobre la realidad de cualquier banda: currar entre semana para comer y meterse horas de furgoneta el finde para poder tocar, para luego volver a la rutina de siempre. Es la bofetada final que te obliga a dejar a un lado el muro de sonido para prestar atención a la letra.
En resumen, «Todas las cosas que nos salieron mal» es una bomba de guitarras duras y salvajes que esconde una crónica generacional desgarradora. Comic Sans van mucho más allá del Midwest Emo; son la dureza necesaria para contarte la triste realidad de mucha gente hoy en día. Bajo sus títulos simpáticos hay un trabajo crudo que acaba atrapándote y obligándote a escuchar lo que dicen.
Veredicto NoSoloEsRuido: Es un disco que te atrapa por lo sonoro pero que te acaba ganando por la verdad que escupe. Comic Sans ha sabido convertir sus guitarras ensordecedoras en el altavoz de una generación que sobrevive como puede entre el curro y la furgoneta. Es un trabajo duro, real y sonoramente brutal que no deberías dejar pasar.

