Cuaderno de Escucha: “Magma” El milagro electrónico que nace del origen
Nita y Bronquio firman un viaje introspectivo entre el sudor de la rave y el pulso visceral de la maternidad
La premisa de partida ya hacía presagiar algo grande. Cuando Nita une fuerzas con Bronquio, la ecuación difícilmente puede fallar. El productor ya demostró su buen hacer en la colisión entre tradición y vanguardia electrónica junto a Rocío Márquez, y en «MAGMA» vuelve a certificar que domina como nadie los códigos de la resignificación sonora.
El álbum arranca marcando el terreno emocional con «Infinito», una miniatura de 42 segundos donde la voz remota de Nita conversa entre ecos con su hijo. Ese prólogo da paso directo a «Milagro 18_08», una oda a la maternidad que se convierte en una auténtica declaración de intenciones. Con sus beats machacones que invitan a mover los pies, el corte te transporta de inmediato a la zona chill de una rave mientras lanza su grito central “Es un milagro, que habita dentro de mi”. Sin dar tregua, «Azul Nomeolvides» acelera la pulsación y te empuja al centro de la pista de baile, en un combate equilibrado donde resulta imposible descifrar si manda la voz o el entramado electrónico.
Mansas transiciones y el gran clímax ravero
Tras el impacto inicial, «Reencarnación» levanta el pie del acelerador y concede un respiro guiado por la dulzura de la voz de Nita. Le sigue «Verme Bailar», un tema que va ganando pulso gradualmente sin llegar a romper, manteniendo en todo momento la atención atrapada en los ecos de la interpretación. Por su parte, «Salvavidas» eleva ligeramente el ritmo pero manteniéndose al margen de la electrónica más oscura.
Esa penumbra ravera regresa en «Echo de menos la flor», donde los ritmos oscuros de Bronquio envuelven una interpretación vocal que toma definitivamente el protagonismo. Todo este recorrido conduce directamente a la pieza capital de «MAGMA»: la majestuosa «Hilo negro». Arranca con suavidad contenida para estallar en los beats más potentes del trabajo, con una voz algo más diluida que te traslada de golpe al epicentro de cualquier rave del planeta.
Luz pop y el reposo de la nana
En el tramo final, «Aquí» se desmarca como el tema más largo del LP (el único que supera los cuatro minutos) y también el más accesible. Es una composición de corte casi pop que, si se escucha descontextualizada, podría inducir a error sobre la verdadera naturaleza del álbum. El broche final lo pone «Solo si despiertas», una nana despojada de artificios donde solo la voz de Nita y un plano de piano reducen las revoluciones, ayudando a salir con serenidad de un trabajo sudoroso e intenso.
VEREDICTO NOSOLOESRUIDO
«MAGMA» no es un trabajo de consumo rápido. Es una obra de difícil digestión que exige valentía por parte del oyente, pero que premia cada escucha completa con un despliegue de emoción y ritmo. Guarda ciertos paralelismos en su concepción arriesgada con lo que Bronquio construyó junto a Rocío Márquez, alejándose de forma radical del mainstream actual. Respecto al legado de Nita en Fuel Fandango, el único nexo común reside en su inconfundible timbre vocal, ya que el envoltorio musical explora territorios completamente nuevos. Hay que darle varias pasadas para apreciar su verdadera dimensión, pero adentrarse en esta propuesta merece, y mucho, la pena.

